Guttmann y la Fundació Barça impulsan un proyecto de pickleball para promover el deporte inclusivo en los centros educativos
Guttmann y la Fundació Barça impulsan un proyecto de pickleball para promover el deporte inclusivo en los centros educativos
El pickleball es un deporte de raqueta que nace como un deporte inclusivo dado que permite la participación conjunta de personas de distintas edades, condición física y nivel de movilidad, con y sin silla de ruedas. El proyecto forma parte de un convenio de colaboración entre la Fundació Barça y Guttmann cuyo objetivo es impulsar la práctica deportiva en la rehabilitación a través del uso de tecnologías interactivas.
Cocó tiene 15 años, estudia tercero de ESO y tiene dificultades de movilidad en una pierna. Como no puede correr o saltar al igual que sus compañeros, en educación física le adaptan algunas actividades y ella siempre intenta participar. "Es importante no quedarme apartada y poder jugar", asegura. Con este objetivo, que ningún niño quede apartado de la actividad ordinaria en su centro educativo, Guttmann Hospital de Neurorehabilitación y la Fundació Barça han llevado a cabo un proyecto para incorporar el pickleball, un deporte de raqueta inclusivo, en los centros escolares de los niños y adolescentes que realizan rehabilitación en el hospital.
El pickleball es un deporte que combina elementos del tenis, el tenis de mesa y el bádminton. Nació en Estados Unidos en 1965 y se creó ya como un deporte inclusivo, lo que se ha convertido en su principal fortaleza: permite la participación conjunta de personas de diferentes edades, condición física y nivel de movilidad y se puede jugar en formato individual, dobles, mixto o combinado (una persona en silla de ruedas y otra de pie).
En el proyecto han participado 10 niños de entre 8 y 15 años en proceso de rehabilitación en Guttmann Hospital de Neurorehabilitació. En una primera fase, se utilizó una pantalla interactiva para realizar una valoración de sus capacidades motrices, cognitivas y perceptivas, complementada con una entrevista individual para conocer el grado de interés y motivación hacia la práctica del pickleball. Después, los participantes iniciaron el aprendizaje del deporte en el hospital, dentro de su horario de tratamiento, con el acompañamiento de Cristina de Puig, educadora física en Guttmann, y de un monitor del centro deportivo Vila Pickleball. "De esta manera podemos valorar las capacidades físicas y motrices de los participantes y, en caso de que sea adecuado, orientarles y acompañarles para que puedan seguir practicando este deporte más allá del contexto clínico", destaca de Puig.
Práctica deportiva accesible y cooperativa
En paralelo, los responsables del proyecto han trabajado con los 10 centros educativos de los niños y jóvenes, para integrar el pickleball y promover así una práctica deportiva accesible y cooperativa. Jordi Finestres, especialista de Guttmann en programas de actividad física inclusiva en el entorno escolar, ha conducido una sesión a cada centro con el/la menor que realiza terapia en Guttmann y el resto de su clase. Posteriormente, la escuela o instituto desarrolla dos sesiones, con el asesoramiento de Guttmann, para consolidar la práctica inclusiva en sus instalaciones.
"Es fundamental tener presente que cada grupo de alumnos es diferente y, por tanto, las adaptaciones, las variantes de juego y los posibles cambios en las normas deben ser específicos y ajustados a las características de las personas que lo forman. Esta flexibilidad y capacidad de adaptación es la clave para que la práctica del pickleball pueda convertirse en realmente inclusiva y convertir las diferencias en una oportunidad de aprendizaje", expone Finestres.
Un espacio de convivencia y desarrollo personal
Los profesionales destacan además la implicación de las familias de los niños, que ha permitido contextualizar y ajustar la propuesta desde su inicio, con el objetivo de garantizar su continuidad y su integración en el entorno de los participantes. Esto refuerza la mirada sobre el deporte y la actividad física que se impulsa desde Guttmann, entendiéndolos como un espacio de convivencia, trabajo en equipo y desarrollo personal, donde el respeto por la diversidad se convierte en una fuente de enriquecimiento en valores.
El pasado viernes se celebró el acto de clausura en el Hospital de Neurorehabilitación donde niños de Guttmann y de la asociación Vila Pickleball jugaron juntos. El encuentro evidenció que, cuando se generan los apoyos y adaptaciones necesarias, el deporte se convierte en un espacio de relación, participación e inclusión.
Otro de los objetivos del proyecto entre Guttmann y la Fundació Barça es evaluar el impacto del programa en el ámbito social y educativo de los participantes y detectar potencialidades para acceder a clubes deportivos o federaciones donde se fomente la formación y competición de este deporte. En este sentido, la Dra. Narda Murillo, jefa de Rehabilitación Funcional de Guttmann Hospital de Neurorehabilitación apunta que "Los resultados de participación observados sugieren que la motivación de algunos niños aumenta a medida que conocen y practican el pickleball".
El proyecto de pickleball cuenta con el apoyo del programa Polseres Blaugranes de la Fundació Barça, que tiene el objetivo de mejorar el bienestar emocional de niños y adolescentes que padecen alguna enfermedad grave o discapacidad, así como promover terapias innovadoras que complementen el tratamiento médico habitual.