Institut Guttmann

Hospital de neurorrehabilitación

+34 93 497 77 00

Accidente cerebrovascular (ictus)

Resonancia magnética craneal de un paciente afectado por un ictus

El Ictus es un accidente cerebrovascular que se caracteriza por instaurarse de forma brusca y que es la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda entre los hombres. Aunque presenta una mayor incidencia en personas mayores, por encima de 60 años, en los últimos años la incidencia del ictus en personas jóvenes ha ido en aumento. Los Ictus se clasifican en dos tipos:

Ictus isquémico

Los ictus de este tipo son los más frecuentes (hasta un 85% del total) y se producen por una disminución importante del flujo sanguíneo que llega a una parte del cerebro. Este falta de riego sanguíneo produce un infarto cerebral, que lleva a la muerte de neuronas por falta de aporte de oxígeno y de los nutrientes que van en la sangre.

Ictus hemorrágico

Auque menos frecuentes que los ictus isquémicos, la mortalidad en los ictus hemorrágicos es considerablemente superior. Sin embargo, a largo plazo, la recuperación de las secuelas suele ser mejor. Son debidos a la hemorragia que se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo cerebral.

Después del ictus: secuelas

Las consecuencias derivadas de un ictus van a depender de la localización de la lesión y de su extensión.

Un ictus en el hemisferio derecho a menudo ocasiona parálisis del lado izquierdo del cuerpo (hemiplejía izquierda). Además, pueden aparecer:

  • Problemas en la percepción del espacio
  • Negligencia izquierda: los objetos y personas que estén en el lado izquierdo del paciente se ignoran.
  • Desconocimiento o no reconocimiento de las secuelas.

Un ictus en el hemisferio izquierdo, generalmente ocasiona parálisis del lado derecho del cuerpo (hemiplejía derecha) y diversas alteraciones del lenguaje que conocemos genéricamente con el término afasia.

Cuando el ictus se localiza en la zona del cerebelo ocasionará problemas de descoordinación, desequilibrio, mareo, náuseas y vómitos.

Los ictus que se localizan en el tronco del encéfalo son los que pueden llegar a ser más graves. En esta zona se sitúa el control de todas las funciones involuntarias como la respiración, el latido cardíaco, la presión arterial, etc. Además también controla funciones como la deglución, el habla, la audición o los movimientos oculares. A todo ello se añade que las vías que transportan la información desde los hemisferios cerebrales pasan por el tronco del encéfalo hacia las extremidades, de manera que su lesión también condiciona una parálisis de uno o dos hemicuerpos.

Según demuestran los estudios científicos, parece demostrado que en cualquiera de los anteriores casos cuanto más precozmente se inicie un tratamiento de neurorrehabilitación adecuado por un equipo multidisciplinar experto, mejores serán los resultados funcionales a largo plazo.

 

Rehabilitación del Ictus en el Institut Guttmann

En el Institut Guttmann realizamos un proceso de neurorrehabilitación altamente especializado dirigido a restituir, minimizar y/o compensar las alteraciones funcionales a consecuencia del ictus. Para ello proporcionamos al paciente una atención integral, continuada, personalizada y basada en la intervención de un equipo multidisciplinar experto.

Con rigor científico y calidez humana, aprovechando las posibilidades que ofrecen las más modernas tecnologías y aplicando procedimientos clínicos específicos capaces de aportar importantes mejoras cualitativas,  la calidad de vida de las personas afectadas por un ictus puede mejorar considerablemente. Lograr el mayor grado de autonomía posible, la recuperación de la autoestima y una inclusión social activa, normalizadora y satisfactoria serán los objetivos principales durante el proceso de rehabilitación.

En la fase inicial de la lesión el Institut Guttmann pondrá todos los dispositivos asistenciales del centro a disposición del paciente, y en función de cada caso: hospitalización, tratamiento médico quirúrgico, rehabilitación ambulatoria, hospital de día, consultas externas de las diferentes especialidades médicas, gabinetes de psicología, neuropsicología y trabajo social, exploraciones y pruebas complementarias, rehabilitación funcional y estimulación cognitiva, entre otros, a fin de dar la respuesta más ágil y eficaz posible al tratamiento medicoquirúrgico y la rehabilitación integral de los pacientes (adultos, jóvenes y niños) de ictus.

Continuar la rehabilitación en fases posteriores

Las personas con secuelas de ictus, que una vez finalizado su proceso rehabilitador en el Institut Guttmann o en cualquier otro centro, quieran seguir programas de rehabilitación intensivos y personalizados para optimizar su capacidad funcional o tratar problemas específicos derivados de la afectación neurológica , pueden hacerlo a través del Guttmann, NeuroPersonalClínic®.

Este es un servicio que cuenta con las técnicas, intervenciones y tecnologías más avanzadas del mundo en rehabilitación intensiva y personalizada, y que incorpora la metodología de trabajo propia del Institut Guttmann, basada en la evidencia científica y equipos interdisciplinares.


 

Prevención del ictus

En la actualidad están bien identificados los principales factores de riesgo para el ictus:

Factores de riesgo no modificables

  • El riesgo de ictus crece con la edad.
  • El riesgo de ictus es superior en los hombre.
  • La raza negra americana tiene un porcentaje de riesgo superior al de otras razas.
  • Antecedentes familiares de ictus.

Factores de riesgo modificables

Sin embargo, afortunadamente, existen otros muchos factores modificables de entre los que destacan:

  • Hipertensión arterial
  • Enfermedades cardíacas (angina de pecho, cardiopatía isquémica o arritmias)
  • Consumo de tabaco
  • Nivel elevado de grasa en la sangre
  • Diabetes mellitus
  • Obesidad
  • Estilo de vida sedentario.

Cada segundo cuenta

Las consecuencias de un accidente cerebrovascular son tanto menores cuanto antes se acuda al hospital. Es por ello que la identificación precoz de los síntomas de alarma es vital para activar el Código Ictus.

Los síntomas de alarma son:

  • Pérdida de fuerza de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  • Trastornos de la sensibilidad, sensación de «acorchamiento u hormigueo » de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  • Pérdida súbita de visión, parcial o total, en uno o ambos ojos.
  • Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse, lenguaje que nos cuesta articular y ser entendido por quien nos escucha.
  • Dolor de cabeza de inicio súbito, de intensidad inhabitual y sin causa aparente.
  • Sensación de vértigo intenso, inestabilidad, desequilibrio o caídas bruscas inexplicadas, si se acompañan de cualquiera de los síntomas descritos con anterioridad.

Referencias acerca del ictus

Rehabilitación del ictus: modelo asistencial. Recomendaciones de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física, 2009. E. Duartea,, B. Alonsoa, M.J. Fernández, J.M. Fernández, M. Flóreza, I. García-Montes,
J. Gentil, L. Hernández, F.J. Juan, B. Palomino, J. Vidal, E. Viosca, J.J. Aguilar, M. Bernabeu, I. Bori, F. Carrión, A. Déniz, I. Díaz, E. Fernández, P. Forastero, V. Iñigo, J. Junyent, N. Lizarraga, L. López de Munaín, I. Máñez, X. Miguéns,
I. Sánchez y A. Soler.

http://www.lavanguardia.com/ciencia/cuerpo-humano/20161216/412674433613/catalunya-contra-el-ictus-investigacion.html